martes, 10 de diciembre de 2013

Tu olor




Tu olor

Hueles dulce,
a verdes lomas
que hacia el fondo se alejan,
a cálidos atardeceres
de crepúsculos dorados
suaves como la lana;
a plateada luz de luna
en la noche clara,
a dulce canto
acompañado por la guitarra.





A.M.B.
Diciembre de 2013

martes, 3 de diciembre de 2013

Confeti de preguntas II



Confeti de preguntas II

¿Y dime poeta,
qué mano sembró las brillantes estrellas
a lo largo y ancho de todo el firmamento?

¿Y quién será responsable
de la tristeza del cielo
cuando llora una estrella fugaz?

¿Y en qué escala musical
encontraré el sonido de su risa?

¿Y qué voz es la que nos susurra,
con timbre de hoja al viento,
ese primer verso del que todo nace?

¿Y de dónde surgirá la malvada duda,
que desconfía de ti, la palabra,
que lleva las manos de Othello
al vulnerable cuello de Desdémona?

¿Y dónde van las palabras encerradas
en un libro que arde en la hoguera?

¿Y en qué pensarán las palabras
mientras esperan ser pronunciadas?




A.M.B.
                                                                                                                              Diciembre de 2013

lunes, 2 de diciembre de 2013

La lectura compartida

Foto de Beatriz Vilá Bertrán




La lectura compartida

La una crea imágenes,
la otra las canta.

Una es solitaria;
infinito al que
uno debe enfrentarse
a pecho descubierto,
desnudo y sin compañía.

Nada hay mejor
que la intimidad compartida
con un puñado de papeles atados,
encuadernados, encerrados,
palabras que pacientemente esperan
volver a ser pronunciadas,
voces de ayer que aún suenan.

La otra es un concierto,
de almas que vibran en harmonía,
cada palabra una nota,
un festejo de empatía.

Una fue regalo de mi madre,
cuando aún era niño,
con esos viejos libros de Enid Blyton,
y las aventuras de aquellos entrañables cinco,
que comían pastel de carne, ¡de carne!

La otra se ha revelado últimamente,
en reuniones entre amigos,
a la luz de las velas,
en semi-penumbra,
al calor de la candela.

Ella, con su alegre voz  de pájaro,
lee un poema de Juan Ramón,
que sigue cantando.
Él uno de John Keats,
con voz profunda de Rey Germánico.
El otro susurra una de Lorca,
o un capítulo de Rayuela,
cual si se estuviera disculpando,
e intrigados hacia delante
todos nos inclinamos.
Cesa la música,
nos miramos cómplices,
alguna aplaude, otro grita,
un tercero estalla en carcajadas.
Todos lo sentimos
y por un instante,
dejamos de estar solos.

Una botella de vino barato,
sin etiqueta,
rellena de nuevo los pequeños vasos,
volvemos a la carga,
esta vez con un cuento,
de ese viejo ruso tan delicado.
Y juntos lloramos.

Y qué decir de esa otra vez,
que desnuda yacías a mí lado,
nuestros olores mezclados,
entre abrazos,
y con tu voz callada,
de planta,
me leías historias orientales
de “Las mil y una noches”.

Y nos sentimos como aquel
viejo y loco hidalgo,
que se alimentaba de palabras,
a la puerta de una venta.
O como Sócrates y Fedro,
a la sombra de ese gran sauce,
en el caluroso medio día de Atenas.

Y cada lectura compartida
es un acto de rebeldía,
cae un ladrillo de los fríos muros
de las bibliotecas,
llenando de vida a la poesía.





A.M.B.
Diciembre de 2013




lunes, 25 de noviembre de 2013

Confeti de preguntas




Confeti de preguntas

¿Y qué pincel pintó
esas finas nubes
que trazan caminos
que me llevan hasta ti?

¿Y qué mente privilegiada
te pensó, te soñó,
tan bella, tan alta,
tan enraizada y callada?

¿Y quién se acuerda
cada mañana
de despertar al sol?

¿Y quién dio forma a la guitarra,
como dos aceitunas que se besan?

¿Y de dónde surge
la hercúlea fuerza
que empuja
a la semilla a brotar?

¿Y qué es la poesía,
sino un mensaje en una botella,
que tras navegar a la deriva
por los mares del tiempo
naufraga en tu alma?





A.M.B.
Noviembre de 2013