sábado, 10 de mayo de 2014

A María Zambrano





A María Zambrano

Hasta en las más duras piedras
o el más árido de los desiertos
brotan flores delicadas y hermosas
recordándonos el oculto milagro de la vida
expresado en ellas irracionalmente
en palabra desnuda y viva,
que no busca, ni persigue,
sino simplemente es
con todas sus posibilidades
y humanas limitaciones,
sugiriendo el camino
como lo esboza el mito.
Valiente mujer en un mundo de hombres,
pluma alegre y precisa,
Diotima veinticinco siglos después,
Safo reencarnada,
malagueña por seguiriya:
María Zambrano.


A.M.B.
Mayo de 2014

jueves, 8 de mayo de 2014

Un solo libro olvidado




Un solo libro olvidado

Un solo libro olvidado
en una vieja estantería
de madera gastada,
en la última librería del siglo XXIII,
escondida en el casco antiguo
de una vieja ciudad decadente.
Dos o tres docenas de poemas embriagados,
de delirios soñados,
escritos en negra tinta
sobre viejas páginas amarillentas,
envueltas en ese olor seco y agradable
que tanto amamos los lectores de nuestro siglo.
Un título sentido y llamativo,
como por ejemplo:
“Poemas a una vieja encina”.
Firmado por tres siglas: A.M.B.

Un hombre futurista
cansado del lenguaje binario,
un nostálgico fetichista
que un día por casualidad
tendrá un libro entre sus manos
y entendiendo la fuerza
de ese puñado de papeles atados,
cambiará pantalla por libro,
futuro por pasado.

Al encontrarlo entre tantos otros
viejos libros olvidados,
al abrirlo, al leerlo,
algo de todo lo que he vivido,
algo de mi loca existencia,
algo de mi vibrar afinado,
le hablará a él directamente,
y podrá decir,
como dijo aquel poeta:
“A mí me pasó algo semejante”.

No más eso le pido a mi obra.
No más eso y nada más. 




A.M.B.
Mayo de 2014